En un bar ubicado en una zona céntrica de Madrid quedan atrapadas
varias personas. Afuera, en la acera, hay dos muertos. La calle está
desierta. Un francotirador es quien mantiene a todos dentro. Los que han
llegado de casualidad, los habituales y los que se han refugiado en el lugar forman
un grupo variado. Entre lo que ven tras los cristales y en la tv pronto se dan
cuenta que las fuerzas del orden están implicadas y que han acordonado la zona
simulando un incendio. Hay un virus mortal y están tratando de eliminar a
todos los posibles portadores. Un desfile de los peores sentimientos y pasiones
humanas va saltando de personaje en personaje y algún que otro gesto de bondad.
La irracionalidad se adueña de ellos.
La película, que por destellos te saca una sonrisa por la ridiculez y la
paranoia con que el miedo va transformando a los personajes y cómo juega con teorías
de conspiración, es considerada una comedia negra o un drama-thriller-comedia.
Dirigida por el experimentado director español Alex de la Iglesia fue estrenada
en el 2017. A pesar de desarrollarse en espacios cerrados te mantiene en
tensión todo el tiempo, el sonido colabora magníficamente. Las actuaciones en
general son buenas. La critica la acusa de tener un inicio trepidante y que poco
a poco va perdiendo interés y por lo tanto puede resultar un poco larga. En mi opinión
el balance sigue siendo positivo.
Todos tenemos sentimientos positivos y negativos pero según el director De
la Iglesia el miedo saca lo peor de nosotros.
La pueden ver en Netflix. Se las recomiendo.

1 comentario:
Muy buena !
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